Los andadores para bebé envían a miles de niños al hospital cada año. Continúe leyendo para saber por qué estos artefactos no son seguros y lo que usted puede hacer al respecto.

La mayoría de las lesiones causadas por andadores ocurren ante los ojos de los padres. Los padres o los encargados del cuidado del niño simplemente no pueden reaccionar con la suficiente rapidez. ¡Un niño que va en un andador puede desplazarse más de tres pies en un segundo! Por esta razón los andadores no son seguros bajo ninguna circunstancia, incluso si un adulto está cerca del niño.

Muchos padres piensan que los andadores les ayudarán a sus hijos a aprender a caminar, pero no es así. De hecho, los andadores pueden retardar el momento en que un niño comienza a caminar.

Desde 1997 se emitieron nuevos parámetros de seguridad en cuanto a los andadores para bebé. Ahora son...

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